Violencia sin Mensaje, 2001-02. Instalación: fotografía, pintura, fibra de vidrio, aluminio y metacrilato.

VIOLENCIA SIN MENSAJE

En 2001 se inician los primeros estudios de Violencia sin mensaje. Las primeras maquetas son de este mismo año. El detonante del proyecto es una fotografía de las víctimas del terrorismo aparecida en toda la presa española el 17 de julio de 2000. La obra quiere salir del espacio virtual para “tocar” al espectador, con una explosión de color esta vez real y afilada. El proyecto consiste en una gran fotografía de 300 x 500 cm montada sobre una plancha de madera; unos elementos coniformes parecerán atravesar la imagen, expandiéndose por el espacio. Para ello se construyeron 15 piezas de fibra de vidrio, lacadas y adheridas a la imagen fotográfica. Posteriormente, seleccionando un punto de vista, las piezas de fibra de vidrio fueron retocadas con aerógrafo para “camuflarlas” en la imagen oculta. Finalmente la obra es expuesta en ARCO 2002, con la Galería Ángel Romero.

“Violencia sin mensaje”, profundiza en una desnudez de ironías mostrando el dolor como una sensación física, que se sale del marco de la escena para invadir el espacio. Con un sentido comprometido con la sociedad, en una versión más humana que política, inaugura una serie de obras, entre 2000-05 que tendrán como protagonista a la gente, manifestando su dolor y su rechazo a la violencia. Estos trabajos, invadidos por los espectros de la tragedia, toman partido en los acontecimientos y abandonan por unos momentos la barrera protectora del cinismo para mostrar a un artista más vulnerable, más real, más próximo a los sentimientos compartidos.

La imagen de la tragedia personal, una vez más, queda oculta por el estallido de una realidad que hace gritos de sus mensajes banales, que transforma esos gritos en máscaras indescifrables y que ocultan el dolor con un silencio ensordecedor.

Daniel Casagrande

Simulacros del Éxtasis

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