MOSNTRUOS ENCANTADORES
En el jadín salvaje, 2024-26. Imágenes digitales
MOSNTRUOS ENCANTADORES
En el jadín salvaje, 2024-26. Imágenes digitales
Criptovisión plantea una experiencia visual que trasciende la imagen estática, para convertir la contemplación en un acto de descubrimiento. La serie se construye a partir de composiciones que albergan múltiples niveles de lectura, donde la imagen visible actúa como un primer umbral y la imagen oculta permanece latente hasta ser revelada mediante un filtro. Este mecanismo transforma al espectador en un participante activo, invitándolo a cuestionar aquello que se percibe a simple vista.
En la primera visión de la obra, los Monstruos Encantadores constituyen el camuflaje: una multitud de personajes que, lejos de ocultar, construyen el propio lenguaje de la imagen. Cada figura genera intersticios que son ocupados por nuevas formas, creando una estructura orgánica en constante expansión. De este modo, la composición se convierte en una imagen dentro de otra imagen, y en otra más, acumulando significados a medida que el ojo recorre sus detalles.
La estética recuerda la libertad del grafiti, donde no existe una jerarquía impuesta ni un recorrido único. Cada elemento dialoga con los demás desde la espontaneidad y la superposición, permitiendo que el azar aparente conviva con una construcción cuidadosamente orquestada. La técnica criptovisión no solo revela una imagen escondida; revela también la capacidad de una misma superficie para contener múltiples narrativas simultáneas. La obra invita así a explorar la tensión entre lo evidente y lo invisible, entre el juego y el misterio, proponiendo una reflexión sobre la manera en que miramos y construimos el significado de las imágenes y en definitiva sobre la realidad que nos rodea.